domingo, 12 de mayo de 2013


13 de mayo del 2013
CAPITULO 16. Algunos detalles de la vida detrás de las alambradas
En este capitulo Olga habla de que a finales de 19944 disminuyo la vigilancia alemana y ahora los hombres y mujeres podían hablar atreves de las vallas, pero no duro mucho por que a veces a parecía un guardia de SS o un centinela que abría fuego contra las parejas que se encontraban platicando. Un día Olga fue llevada a la enfermería a que atendieran a una muchacha Húngara, que estaba herida de un tiro en la cabeza y la llevaron al campo F donde le quitaron el ojo derecho.
Olga habla también sobre los tatuajes que se hacían en  auschwitz que eran realizados  por deportados que prestaban servicios en la oficina política. Y  tatuaban el  número de interesado en la piel del brazo, espalda o pecho.
Menciona  también en 1944 llegaron a auschwitz un gran numero de sacerdotes y los alemanes les quitaron sus libros de rezo y les dieron andrajos carcelarios, a ellos no los tatuaron pero si dieron la orden que tenían que estar muertos en la tarde.
 CAPITULO 17. Los métodos y su Insensatez
En este capitulo Olga habla sobre la diferencia entre los dos campos  auschwitz y birkenau, y también sobre la tarea de Olga de ser Esskommando, y su labor era transportar la comida, un día sele ordeno incorporarse al equipo encargado de limpiar los evacuaderos del hospital y llevarlos a un pozo y así estaban todo el día transportando la suciedad.
También habla de que a principios de diciembre de 1944solo quedaban dos campos de mujeres y los demás campos habían sido evacuados o sus ocupantes exterminadas. Había campos de concentración que los alemanes abandonaban gracias los aliados como gran reich y los ocupantes de esos campos los llevaban a auschwitz.
Olga habla que cuando los alemanes apelaron a sus métodos hipócritas de ahorro de energía, atraparon a un gran numero de hombres del gueto y se lo llevaron a la estación y a sus familias seles decía que fueron a trabajar a la Alemania y que si querían los podían acompañar y cuando los subían a todos al tren eran enviados al campo de liquidación.
ANTONIO ALFARO RAMIREZ    GRUPO: 204  N.L.1


13 de mayo del 2013
CAPITULO 18. NUESTRAS VIDAS PRIVADAS
En este capitulo Olga habla sobre que en seis mese estuvo compartiendo el angosto espacio de una habitación con cinco personas, pero que mas tarde eran siete personas viviendo en la habitación y así fueron llegando hasta ser doce personas de la enfermería que dormían en la barraca. Olga empieza a mencionar todas sus características de sus compañeras de enfermería.
El día en que Olga la mandaban al bloque 13 se coloca una polaca rusa en la puerta y le dijo que antes de que se fuera tenían que hacerle una cena y después untaron pasta dentífrica en pan y se la comieron así y que el día en que ella se decidió a decirles por que la visitaban frecuente mente Olga se callo y sus compañeras decidieron no hablarle, pero el día de su cumpleaños decidieron volver a hablarle y su amigo L. le regalo un cepillo de dientes usado y un miembro de la resistencia una manzana verde de verdad.


CAPITULO 19. LAS BESTIAS DE AUSCHWITZ
En este capitulo Olga habla sobre el oficial de la SS que se llamaba Joseph kramer, que fue el criminal numero 1 en el proceso de luneburg. Pero que las internas de el campo tenían escaso contacto con el porque siempre estaba en las oficinas administrativas. Ella dice que solo lo vio dos veces una fue en 1944 el día después de haber liquidado a millares de seres humanos en el campo checo. Ya había sido reducido el número de prisioneros, pero todavía tenían veinte mil mujeres.
Habla que de todas las mujeres pertenecientes a la SS quien conocí mejor fue a Irma Grese, por circunstancias  que la inspiraron el aborrecimiento mas intenso de toda su vida.
Un día llego Irma Grese a la enfermería y le dio la orden a la cirujana que la quería en la barraca 19 temprano y Olga  la acompaño a la cirujana y le practicaron algo a Irma.
ANTONIO ALFARO RAMIREZ    GRUPO: 204  N.L.1


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